El proteo es una salamandra cavernícola
que vive en estado natural en los ríos subterráneos de Eslovenia y del
norte de Italia. Su zona de distribución, como muchas especies
cavernícolas, es reducida. Son "prisioneros del medio subterráneo", es
decir, no pueden vivir fuera de grutas y, por tanto, no pueden
colonizar hábitats alejados.
Clamouse presenta durante las visitas guiadas 4
especímenes prestados por la Estación de Ecología
Experimental del CNRS de Moulis (Ariège).
Es el único cavernícola vertebrado de
Europa
y uno de los más grandes del mundo. Existen otros vertebrados en la
zona tropical (anfibios y, sobre todo, peces). Es igualmente uno de los
primeros animales vertebrados descritos. Su nombre vulgar "holm" quiere
decir "pequeño dragón". Los primeros ejemplares conocidos provienen, en
efecto, de una resurgencia intermitente (el caudal del agua varía de
manera regular) y la gente pensaba que era debido a un dragón que
regresaba.
Durante las crecidas, los proteos eran a veces
rechazados y su aspecto de "larvas" les hacía, pues, pasar por pequeños
dragones.
Las
especies más grandes alcanzan alrededor de los 30 centímetros. En
Moulis, algunos especímenes han sobrepasado los 60 años y todavía están
vivos. Se puede afirmar que su esperanza de vida es similar a
la de los humanos.
Su cuerpo es alargado (de ahí el nombre de
anguinus) y sus patas son reducidas. No posee pigmento melánico: está
despigmentado.
La
sangre que circula debajo de su piel le da un color carne. En la parte
trasera de la cabeza y a cada lado, posee branquias que tienen el
aspecto de un plumero rojo y le permiten extraer el oxígeno disuelto en
el agua.
Es anoftalmos
(no tiene ojos). En el curso de los primeros estadios larvales, se le
desarrolla lentamente un ojo rudimentario y después el desarrollo se
detiene y a continuación el conato de ojo retrocede.
Si
un proteo se expone a la luz, su ojo no se desarrolla: se trata de una
regresión irreversible. Por el contrario, su cuerpo adquirirá un tinte
marrón oscuro.
Es un animal neoténico,
es decir, que conserva en la edad adulta (se puede reproducir)
caracteres larvales (branquias externas, cola aplanada lateralmente por
haberse adaptado a la natación), miembros reducidos, osificación poco
importante, pulmones rudimentarios no funcionales. Sufre metamorfosis
incompletas. La última tiene lugar a los 11 años. Su ciclo vital (como
el de todos los animales cavernícolas) es muy largo.
La
despigmentación y la anoftalmia son las adaptaciones más destacables en
el medio subterráneo. Se puede citar también su capacidad para ayunar
durante mucho tiempo (medio subterráneo con escasa alimentación), su
metabolismo reducido (se consume poco, vive mucho, olfato y tacto muy
desarrollado). Se habla a veces de que los animales cavernícolas tienen
un "metabolismo de viejo". Pone un número reducido de huevos
(unos
30), que, por el contrario, tienen un gran tamaño si se los compara con
las especies cercanas que no viven en tierra. En efecto, no tiene
depredadores y, por lo tanto, puede contar con un número reducido de
descendientes.
En
su medio natural, está en la cima de la cadena alimentaria. Es el
"tigre" del medio subterráneo. Se alimenta sobre todo de crustáceos
cavernícolas.